El transporte en barco entre Ibiza y Formentera en el siglo XX

Pero creo que es bueno recordar el camino andado en un siglo con las cosas buenas y malas que nos han ocurrido y que muchas aun siguen en nuestro recuerdo. En este pasado siglo XX es bueno recordar que las comunicaciones marítimas entre Ibiza y Formentera han ido desde la pequeña embarcación de vela y remo a los hidrofoils y catamaranes de alta velocidad, pero el camino ha sido largo y penoso, tanto por la deficiente economía de Formentera como por el abandono por parte del Estado, en todos los regímenes políticos que hemos tenido, en cuanto a ayudas en el transporte marítimo.

Formentera, al ser un municipio de Ibiza, siempre ha necesitado trasladarse a la isla mayor, pero si nos remontamos a principio de siglo, nos daremos cuenta que la Pitiusa Menor era una islita poblada por hombres viejos, mujeres y niños, ya que los hombres con edad de trabajar, o sea, a partir de los 15 años emigraban a América. Los habitantes que quedaban vivían de los productos de la tierra y de la mar y había gente que a los 20 años no había ido una sola vez a Ibiza. Por otra parte, los ibicencos no tenían ninguna necesidad de ir a Formentera y, de hecho, aun queda gente en Ibiza que nunca ha estado en Formentera.

La Joven Dolores antes de comenzar un trayecto entre Formentera e Ibiza. Foto: sargantaniua.blogspot.com

La Joven Dolores antes de comenzar un trayecto entre Formentera e Ibiza. Foto: sargantaniua.blogspot.com

Mi abuela nos contaba de pequeños, que cuando iba a Ibiza la gente le preguntaba si era de Formentera o de La Mola. Esto se comprende porque desde la escollera del puerto de Ibiza, en un día claro, se ven dos promontorios separados por un brazo de mar que coincide con la zona baja de Es Caló y Ses Clotades. Sin embargo, las comunicaciones marítimas entre Formentera e Ibiza y viceversa, según narra Don Joan Marí Cardona en su libro Documents i paisatges, en 1760 ya había el llaüt des petró Noguera que hacía viajes entre las islas y que el Archiduque Luis Salvador en su visita a Formentera en 1867 dijo que había tres puertos desde los cuales Formentera se comunicaba con Ibiza:

  • Es Caló, muy peligroso y difícil
  • La Savina (ocasionalmente Es Pujols). Era el puerto preferido durante el verano
  • Estany des Peix, el puerto preferido en invierno

Según cuenta Víctor Navarro en su libro Costumbres en las Pitiusas (1901), dice que “las comunicaciones con Ibiza, punto el más frecuentado por los formenterenses se hace por medio de unos cuantos faluchos tripulados por un patrón y cuatro marineros. Los vecinos de aquella isla suelen estar igualados con los patrones y por 12, 14 ó 20 reales al año, tienen derecho de pasaje toda la familia y de que les lleven y traigan encargos de poco volumen y poco peso. También queda obligado el patrón, en virtud de la iguala, a ir en busca del médico y de medicinas si algún parroquiano enfermo le da el raro capricho de llamarlo o de utilizarlas. Pero los que no están igualados, el pasaje cuesta 50 céntimos. En estos mismos faluchos se transporta toda clase de géneros, incluso la sal, grava y ganado. El viaje en estos barcos no es casi nunca seguro en cuanto al momento de la partida o de la llegada, pues en invierno, a poca marejada que haya se hace inabordable la costa de Formentera y se cierran sus puertos; y en verano, puesto que la mar está llana, suelen provenir unas calmas que hacen imposible la travesía si no es a remo. De manera que una distancia de unas 11 millas, con viento favorable se recorre en 2 horas más o menos, ha habido veces que no se ha atravesado en menos de 15 horas”.

La duración de la travesía puede parecer exagerada, pero nuestro amigo Joan Tur Ramis, que tiene “una pierna de Formentera”, me ha contado que siendo niño una vez tardó 11 horas. Podemos leer en la Guía del Turista, de Arturo Pérez Cabrero (1909) que dice: “Para ir a Formentera conviene hacer el viaje en el vaporcito Constante, un martes o un jueves, pues los domingos hace escala en los faros y se pierde todo el día en el viaje. Se sale a las 8 y se llega entre las 10 y las 11. Se suelen emplear las 3 horas que está el vaporcito en La Savina, subiendo al caserío de San Francisco para comer y después de examinar el panorama, se regresa por el mismo camino. A las 5 de la tarde fondea en el puerto de Ibiza. El precio del pasaje es de 1,5 pesetas la ida y la vuelta”.

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Relación de navieras y embarcaciones que han cubierto la línea entre Ibiza y Formentera, o viceversa, desde 1878 a 2000.

Línea Es Caló-Ibiza:

  • 1884. Llaüt San Agustín, construido en 1862, eslora 9,90 m. Armador: Vicente Maians Tur y Vicent Costa Maians, de Es Caló.
  • 1900. Llaüt Virgen del Pilar; Armador: Mañá.
  • 1908. Llaüt Dos Hermanos; Armador: Bartolomé torres Juan.
  • 1928. Llaüt San Jaime (Llaüt des Caló); Armador: Joan Campanitx des Caló.

Línea La Savina-Ibiza:

  • 1878. Llaüt Francisco Javier (Llaüt Verd) eslora 11 metros. Armador: Joan Serra Riera y otros, de Formentera.
  • 1885. Llaüt Joven Catalina. Eslora 12,8 m. Armador: Josep Castelló Maians y otros, de Formentera.
  • 1888. Llaüt Joven Pepito. (Llaüt den Blai), eslora 10,88 m. Armador: Josep Castelló Serra y otros, de Formentera.
  • 1898. Llaüt María (Llaüt Negre) Armador: Mariano den Corde y otros, de Formentera.
  • 1907. Vapor Constante, provisto de máquina de vapor y sustituyó al llaüt Don Hermanos. Armador: Isleña Marítima, de Palma. Su base estaba en Ibiza, hacía un viaje al día, por lo que el trayecto era Ibiza-Formentera-Ibiza. No gustó a la población de Formentera ya que si se tenían que desplazar a Ibiza, no podían regresar el mismo día.
  • 1910. Vapor Formentera, remolcador de 26,40 metros de eslora, construido en Marsella en 1907. Armador: Isleña Marítima. Sustituyó al Constante en la línea. Operó hasta 1926. 1912. Llaüt San Juan (Llaüt Nou) Armador: Toni Colomar (Paret).
  • 1918. Llaüt San José de Calasanz, eslora 17,96 m. Armador: José Muntanyana y otros. En 1927 le cambian el nombre por el de Unión.
  • 1923-32. Vapor José Calafat y Cabrera. Armador: Compañía Trasmediterránea.
  • 1925. Se constituye la compañía Unión Marítima de Formentera, S.A. que aglutina a los armadores de los llaüts Francisco Javier (Llaüt Verd), María (Llaüt Negre), Joven Catalina y Joven Pepito.
  • 1926. Balandra Cala Savina, de 25 toneladas. Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A. La embarcación vuelve a tener base en Formentera, por lo que el viaje empezaba y terminaba en Formentera. Hace la línea hasta 1950.
  • 1928. Llaüt Dolores, eslora 12,60 m. Armador: Toni Torres Torres y otros, de Ibiza. En 1942 dejó la línea.
  • 1932. La compañía Unión Marítima de Formentera, S.A. firma un contrato con la Trasmediterránea, adquiriendo la explotación de la línea.
  • 1940. Balandra Miguel Pequeño, eslora 16,64 m. Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A.
  • 1942. Balandra Ciudad de Formentera. Eslora: 14,25 m. Armador: Toni Torres Tur y posteriormente otros socios de Formentera. Estuvo en la línea hasta 1965, que fue sustituida por la Joven Dolores.
  • 1950. Vapor Manolito, eslora: 16,62 m. Armador: Joan Serra Castelló y otros, de Formentera. Navegó hasta 1960 en que naufragó.
  • 1963. Motolancha Damiana Sanz Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A. Estuvo en servicio hasta 1967.
  • 1965. Motonave Joven Dolores, Eslora: 24,20 m. Armador: Josep Serra Ferrer y otros, de Formentera. Posteriormente pasó a Marítima de Formentera. Está en servicio de línea regular hasta 2000.
  • 1969. Motolancha Tanit. Eslora: 16,70 m. Armador: Naviera Formentera, S.A. Fue la primera embarcación que llegó a hacer la travesía en 31 minutos (en casos de traslados de enfermos a Ibiza).
  • 1969. Motolancha San Francisco. Eslora: 27 m. Armador: Naviera Formentera, S.A. Ibiza.
  • 1971. Motolancha Illa de Formentera, Eslora: 27 m. Armador: Marítima de Formentera.
  • 1976. Motonave Burlón. Eslora 23,90 m. Motolanchas Ereso, Thetys, Esmeralda, Delfín Verde y Delfín Blanco Armador: Alonso Marí Calbet. Ibiza.
  • 1985. Ferries Espalmador e Ibiza. Eslora 30,5 m. Armador: Unión Marítima de Formentera e Ibiza, S.A. (UMAFISA), de Ibiza y Formentera.
  • 1986. Motolancha La Savina. Armador: Naviera Formentera, S.A. Ibiza.
  • 1987. Ferry Punta Pedrera. Eslora: 70 m. Armador: Marítima de Formentera, S.A. Formentera.
La Joven Dolores, poco antes de ser desguazada

La Joven Dolores, poco antes de ser desguazada

Sucesivamente a partir de esta fecha y hasta final de siglo hay un afán desmesurado de participación en el tráfico entre islas, tal como demuestra la siguiente lista:

Hidrofoil Rápido de Ibiza. Catamarán Rápido de Menorca. Rápido de Formentera. Ferry Arlequín Rojo. Catamarán Sevilla 92. Armador: Flebasa Lines, en la actualidad, Balearia. Catamarán Formentera Jet. Hidrofoil Tiburón. Catamarán Ibiza Jet. Tagomago Jet. Armador: Trasmapi, de Ibiza. Motolancha Illa Pitiusa. Catamarán Aigües de Formentera. Armador: Meditarránea-Pitiusa, S.L. de Formentera.

Barcos de carga

Los que han hecho la línea sólo con carga han sido:

  • Balandra Rafael Verdera, construida en 1841 y en servicio hasta 1987.
  • Motonave Río Mandeo. ” Playa Real. Remolcador Salinas, de 1900 a 1960 remolcando las barcazas cargadas de sal La Savina a La Canal.

El traslado de enfermos de Formentera a Ibiza

Debo destacar un servicio marítimo muy peculiar. En 1975, ante la creciente problemática de las evacuaciones de enfermos y accidentados al hospital de Ibiza, el Ayuntamiento de Formentera organizó un servicio de lancha ambulancia que funcionó hasta 1997, cuando entró en servicio el helicóptero. Antes este servicio se hacía con las embarcaciones del servicio regular de pasajeros, pero la evidencia demostró que ante el creciente número de visitantes, especialmente en verano, hacía falta un servicio permanente.

Operaron dos lanchas, la primera tenía una eslora de 6 metros y estaba tripulada por patrones voluntarios de Formentera. La segunda era una lancha rápida de 10 metros, equipada para tal finalidad y tripulación asalariada. Ambas salvaron muchas vidas. Algunos viajes no tuvieron el resultado esperado, pero otros fueron generosos y al llegar a puerto contaban con un pasajero más a bordo.

Los viajes entre Ibiza y Formentera han mejorado enormemente en comodidad gracias a los nuevos ferrys

Los viajes entre Ibiza y Formentera han mejorado enormemente en comodidad gracias a los nuevos ferrys

Un barco-taxi para Formentera

Otro servicio digno de mención es que Formentera cuenta con un taxi náutico que, ante cualquier eventualidad, tanto de día como de noche, está operativo.

Las comunicaciones marítimas entre Formentera e Ibiza o viceversa, siempre han sido un problema de vital importancia para los habitantes de Formentera, pues sabido es que es obligado el desplazamiento a Ibiza para infinidad de motivos: el primero, para ir a nacer; el segundo, en busca de la salud perdida y por último y desgraciadamente, para ir a morir debidamente atendido en el hospital de Can Mises.

Realmente y a pesar del tiempo transcurrido, no se han tenido nunca en cuenta las necesidades de los formenterenses, pues si en 1909 para ir a Ibiza se debía pernoctar allí y regresar al día siguiente, ahora, casi 100 años después, no se puede ir a Barcelona y volver el mismo día sin pernoctar en Ibiza. Para no ser catastrofista diré que se ha avanzado mucho en comodidad y seguridad para los pasajeros, pues a principio de siglo, cuando hacía mal tiempo para atracar los llaüts al embarcadero, los hombres tenían que embarcar y desembarcar en La Savina con agua hasta la rodilla y las mujeres eran embarcadas y desembarcadas a hombros de los marineros.

Hoy se embarca y desembarca a pie enjuto y se dispone de aire acondicionado y televisión a bordo. En 1983 el movimiento de carga entre Ibiza y Formentera fue de 10.982 toneladas y 400.135 pasajeros. En 1985, con la entrada en servicio de los ferries Espalmador e Ibiza, se dignificó definitivamente el transporte marítimo entre las Pitiusas y se revolucionó el concepto del mismo en el comercio de mercancías. A partir de este año, el pasajero es por primera vez transportado según las normas internacionales del Convenio para la Seguridad de la Vida Humana en la Mar.

Con las instalación de este nuevo servicio marítimo, el comercio entre Ibiza y Formentera sufre una gran metamorfosis. Me explico: antes los pequeños comerciantes de Formentera contactaban con sus proveedores de Ibiza y les hacían los pedidos de los productos de consumo para vender en sus tiendas. El mayorista de Ibiza cargaba la mercancía a bordo de la Joven Dolores, a pleno sol o con lluvia, en cubierta de la embarcación. Allí había cajas de tomates, lechugas y alguna pieza de vacuno que al llegar a La Savina ya se había descongelado completamente. Pero con la llegada de los ferries, los mayoristas de Ibiza cambiaron radicalmente sus hábitos de transporte y aparecieron diariamente colas en el muelle de furgonetas cargadas con sus productos, unos congelados por medio de furgonetas refrigeradas y otros de carga variada, para distribuirlos en Formentera. Las tiendas de Formentera vieron por primera vez que a las 11 de la mañana sus mostradores estaban repletos de frutas y hortalizas frescas, yogures y carne. ¡ Ya éramos europeos !

En 1988 el número de pasajeros en el puerto de La Savina fue de 985.518, que teniendo en cuenta que el puerto de Palma este mismo año tuvo un movimiento de 832.333 pasajeros entrados y salidos en cabotaje y 70.390 pasajeros en cruceros, el pequeño y destartalado puerto de La Savina, ocupó un puesto predominante en Baleares en tráfico de pasajeros. En aquel entonces el puerto y sus instalaciones eran tercermundistas. Hemos terminado el siglo XX y el puerto de La Savina no se ha puesto a la altura de la demanda de las navieras que operan en él. Todo ha quedado pequeño y sin visos de ampliación sin acometer grandes obras, como un nuevo dique de abrigo que ya fue proyectado en la República.

Alguna de las deficiencias que padece el viajero son:

  • Falta de aparcamiento.
  • Falta de protección en los muelles contra las inclemencias del tiempo, especialmente en invierno en que los rociones de mar mojan a los viajeros al dirigirse a embarcar o al desembarcar, así como la falta de cobertizos que protejan de la lluvia.

Tampoco el puerto de Ibiza podía presumir de buena infraestructura, cuya configuración física ha originado graves pérdidas a la ciudad al no poder atracar los numerosos trasatlánticos que en aquel tiempo hubiesen recalado. En 1983 el Queen Elizabeth II no pudo atracar y a causa de ello no volvió. En 1984 el trasatlántico Canberra tuvo que fondear en rada y debido al mal estado de la mar no pudo barquear a los pasajeros a tierra. No ha vuelto. En el año 2000, según cifras de la Autoridad Portuaria, el tráfico de pasajeros entre las Pitiusas fue de 877.715 personas.

Conclusiones

  1. Como es sabido, el Estado nunca ha intervenido ni se ha molestado en declarar de interés público el servicio marítimo entre Ibiza y Formentera, único modo de comunicar a las dos islas, relegando a los habitantes como ciudadanos de tercera. Orden, con la gran paradoja que todos los contribuyentes de Formentera financian las líneas de Renfe para que el tren llegue al más recóndito pueblecito de la Península.
  2. El centralismo de Madrid hasta ahora se ha llevado todas las culpas, pero Transportes ha sido transferido al Govern Balear y, hasta la fecha, se puede decir que seguimos igual, pues si bien hay una subvención para los residentes, no se trata solamente de una ayuda económica, se trata de obligar a las navieras subvencionadas a realizar los viajes con horarios idóneos para que el viajero de Formentera pueda salir por la mañana temprano, enlazar con los aviones peninsulares, regresar a Ibiza y tener el enlace a Formentera por la noche.
    Este servicio no sólo sería beneficioso para los formenterenses, sino también para los visitantes. Los políticos quisieron demostrar que esta línea no hacía falta y que, por tanto, era ruinosa, cuando en enero-febrero de 2000 hicieron una prueba. Precisamente en estos meses es cuando la isla se queda completamente paralizada y viaja el mínimo de personas. A mi modo de ver y de la mayoría de los formenterenses, pienso que fue una de tantas maniobras políticas de cara a la galería.

CICLO DE CONFERENCIAS ORGANIZADO POR LA ASOCIACIÓN DE VECINOS Y COMERCIANTES DEL PUERTO DE IBIZA, FEBRERO-MARZO 2001 Tema: EL TRANSPORTE MARITIMO ENTRE LAS PITIUSAS EN EL SIGLO XX Ponente: Juan B. Costa