Rutas Para Descubrir Formentera

Rutas Para Descubrir Formentera

Hay muchas maneras de conocer una isla. Formentera tiene un pequeño tamaño, pero merece la pena descubrirla palmo a palmo. Puedes recorrer la isla en coche, pero sus escasas carreteras asfaltadas únicamente te llevarán a los lugares más concurridos. Una buena recomendación es realizar alguna de las rutas de Formentera, a pie o en bicicleta, y sorprenderte con el encanto de la isla. Te proponemos hasta 31 excursiones o caminos que te dejarán boquiabierto.

Iluminados por el sol que hace del Mar Mediterráneo una inmensidad turquesa y de los campos una paleta impresionista, nos movemos por una isla de Formentera con perfume a tomillo y romero y sabor a mar en todas sus texturas. Por los caminos encontramos una isla bella y sin adulterar, la misma que protegen celosamente los que la hacen posible a pesar de las modas.

Formentera es tan bella que querrás fotografiarla entera.

Formentera es tan bella que querrás fotografiarla entera.

Rutas de Formentera

Los siguientes tramos corresponden a las excursiones más emblemáticas que se pueden realizar en Formentera.

Mapa de rutas de isla de Formentera (click para ampliar). Mapa: Salvador Prior

Mapa de rutas de isla de Formentera (click para ampliar). Mapa: Salvador Prior

1 La Savina – Ses Illetes

Pare realizar a pie. Recomendable llegar hasta Sa Punta des Trucador y ver el islote de Espalmador.

2 La Savina – Sant Francesc – Es Pujols

Un recorrido entre la capital y los dos pueblos más grandes del norte de Formentera.

3 La Savina – Cala Saona

Un recorrido por un paisaje rural hasta la playa más grande del poniente de la isla.

4 Sant Francesc – Ses Escoles – Can Marroig

Para conocer el interior de la isla.

5 Can Marroig – Punta de la Gavina

Uno de los tramos más desconocidos de Formentera. Para amantes de la tranquilidad.

6 Sant Francesc – Porto-salè

Empezar en la capital y terminar en el mar ¿No es mal plan, verdad?

7 Sant Francesc – Ses Bardetes – Cala Saona

Coge la bicicleta: al final del camino te espera una playa con la puesta de sol para ti.

8 Sant Francesc – Ses Bardetes – Far de Barbaria

Un recorrido serpenteante con un final sorprendente. El faro de Cap de Barbaria es único.

9 Es Cap – Punta Rasa

Una itinerario corto pero muy interesante.

10 Sant Francesc – Ses Bardetes – Far de Barbaria

Diferente a la ruta número 8, tomaremos un camino de tierra cercano a la carretera principal.

11 Es Mal Pas – Far de Barbaria

Es increíble lo que puede cambiar el paisaje de Formentera en apenas unos kilómetros. Realiza este trayecto y lo descubrirás.

12 Es Cap – Torrent de S’Alga

Un itinerario poco conocido y que guarda una sorpresa final: una preciosa calita con embarcaderos de madera.

13 Sant Francesc – Es Mal Pas

Un acierto: Sant Francesc es encantador y la playa de Es Mal Pas, en Migjorn, es igualmente preciosa.

14 Es Pujols – Es Mal Pas

Atravesar de norte a sur toda la isla puede resultar toda una experiencia.

15 Sant Francesc – Es Caló

Un recorrido muy largo pero poco exigente.

16 Sant Francesc – Sant Ferran

Una camino entre los dos pueblos de mayor tamaño de Formentera

17 Sant Ferran – Es Pujols – Estany Prudent

Del encantador Sant Ferran al pueblo turístico por excelencia, terminando en el Parque Natural de ses Salines.

18 Sant Ferran – Es Pujols – Punta Prima

Una torre de defensa te espera junto a imponentes acantilados. Merece la pena.

19 Es Pujols – Ses Illetes

Una de las rutas más bonitas de Formentera, sin ninguna duda. Descálzate y camina por la arena.

20 Es Pujols – Es Ca Marí

Recorrer una isla de punta a punta no puede ser más fácil. Si el viento sopla, te sorprenderá lo bien que puede estar la playa en un lado y el fuerte oleaje del otro.

21 Sant Ferran – Cala En Baster – Platja de Migjorn

Una ruta realmente mágica. Te la explicamos un poquito más abajo.

22 Sant Ferran – Es Ca Marí

Una excursión sencilla para terminar en el mar.

23 Es Carnatge – Es Arenals

O cómo pasar de una costa agreste y rocosa a una encantadora playa de arena fina y blanca.

24 Es Caló – El Pilar de la Mola

Esta excursión es muy corta pero muy dura. El camí de la Pujada es una ruta por un antiguo camino empedrado. Las espectaculares vistas compensan el esfuerzo.

25 Racó de Sa Pujada – Es Ram

Cruzar un bosque y plantarte en una cala solitaria. Suena bien, ¿Verdad?

26 El Pilar de la Mola – S’Estufador – Es Ram

¿Quién dice que Formentera es una isla llana? Esta bajada te sorprenderá.

27 El Pilar de la Mola – Punta Roja

Si buscas la tranquilidad de un acantilado sobre el mar, te espera al final de este trayecto.

28 El Pilar de la Mola – Far de la Mola

¡Por fin un camino tranquilo! Se trata de un recorrido llano para conocer la Formentera más rural. El Faro guarda muchos secretos.

29 El Pilar de la Mola – Es Monestir

Este periplo te conducirá a uno de los lugares menos conocidos por los visitantes de la isla.

30 El Pilar de la Mola – Sa Cala

Otra de las sorpresas que guarda Formentera.

31 Pla de la Mola

La zona alta de la isla es conocida por su producción vinícola. Descubre sus paisajes en este trayecto.

Cuando me dijeron la cantidad de recorridos que se pueden realizar en una isla de 83 kilómetros cuadrados, pensé que era una quimera. Kilómetros de playas, costas escarpadas y acantilados de vértigo. Pero, ¿y si los probamos? ¿Y si con pasión empírica recorremos la isla y descubrimos que hay 31 rutas maravillosas? La idea, imposible de rechazar, se convirtió en este artículo.

Elegir una de los itinerarios fue casi tan difícil como decidir las vacaciones veraniegas de una familia numerosa, y sin acuerdo unánime recurrí al azar. Es decir, todas las  papeletas en una pecera y una ruta ganadora por sorteo:  de Sant Ferran hasta la Cala En Baster y de allí, por los fragantes campos, hasta la playa de Migjorn, inmensidad de mar azul turquesa. Sant Ferran de Ses Roques es un pueblito a mitad de camino entre Sant Francesc y La Mola, y si bien a simple vista no tiene nada reseñable que contar, cuando te pierdes por sus calles  descubres una iglesia bonita, una calle repleta de bares y chiringuitos con buena onda y la Fonda Pepe, que fue centro emocional del ambiente hippie de los setenta, y que sigue manteniendo cierto encanto transgresor.

Las cuevas de Cala en Baster sorprenden a los visitantes

Las cuevas de Cala en Baster sorprenden a los visitantes

Dejamos el coche y empezamos a caminar. Nuestro destino, campo a través, es Cala En Baster, entre acantilados, en plena costa norte de la isla. Los caminos de Formentera son suaves y aromáticos. Se alternan pinos, sabinas, flores silvestres y muros de piedra. Algunos llevan siglos sin derrumbarse. Las casas, algunas payesas, otras con una arquitectura de porches y columnas que alternan piedra y cal, le dan a la isla un aire diferente al de la cercana Ibiza. Hay menos edificación y más vegetación, para empezar. Por estos caminos vemos barcas en medio de un prado, un precioso dique seco, desde luego. También vemos higueras centenarias soportadas con mimo por una sofisticada arquitectura de ramas. Ovejas y cabras. El campo es un mundo sin fin y el mar aún ni se ve ni se huele.

La costa de Tramuntana, la que alberga una importantísima reserva marina del Mediterráneo, se deja acariciar, a veces, o vapulear por el viento del este. Bajo este tramo de costa, que lo separa apenas unos kilómetros de la isla de Ibiza, se oculta uno de los grandes tesoros: las praderas de Posidonia Oceánica. Una planta acuática, no son algas, declarada Patrimonio de la Humanidad por su alto valor ecológico. Las playas de Formentera no tendrían ese color turquesa sin la acción de esta planta.

El interior de la isla está salpicado de enormes higueras

El interior de la isla está salpicado de enormes higueras

Seguimos nuestro camino por Formentera. La costa norte de la isla es escarpada y sinuosa. Llegamos a una pequeña cala llena de cuevas en las que los pescadores de la isla ocultan sus varaderos de miradas indiscretas y de la furia de los elementos. Piedras antiguas con formas caprichosas, acantilados rojizos y ese cielo azul contra el que todo se recorta con insultante nitidez. La Cala En Baster forma parte de esta naturaleza fuerte y definida. Es una playa nudista, para el que quiera desnudarse, y tradicional, para el que lo prefiera. Nadie se mete con nadie. Cada uno va tranquila y educadamente a lo suyo.

Las aguas de Cala En Baster pasan del azul profundo al turquesa como pinceladas en un lienzo infinito que cambia con cada ola. Me quedo mirando hipnotizada los dibujos en el agua, los reflejos, el vuelo de las gaviotas y las risas alegres de dos ciclistas que bajan por las rocas escarpadas para llegar a la playa. Es una cala remota, muy lejos del mundanal ruido de Illetes o de Cala Saona, por poner dos ejemplos de mundanidad formenterense. Nos bañamos, el sol da calor a los cuerpos y acaricia nuestras emociones más hedonistas.

A lo largo de la costa nos esperan largas pasarelas, que protegen el sistema de dunas.

A lo largo de la costa nos esperan largas pasarelas, que protegen el sistema de dunas.

Seguimos nuestra ruta hacia la otra orilla de Formentera, al sur, hacia las grandes playas de Migjorn, y lo hacemos bajo un sol de justicia y el aroma avasallador de los pinos y el canto de las cigarras. El calor aprieta fuerte en la isla: si no quieres coger un preocupante tono rojizo, incluso utilizando protector factor 30, protégete con un buen sombrero.

Los caminos, sin asfaltar, mantienen intacta la idea que todos tenemos de una isla perfecta. Casi no nos cruzamos con gente, ni con coches. Algunos turistas en bicicleta, un tractor y un par de motos. “Ya llegarán, y en bandadas” nos dice Toni, el propietario de Sa Platgeta, un restaurante de los que creía que ya no quedaban, en un rincón de la playa de Migjorn, medio oculto por la vegetación y la decisión de su dueño de no ser avasallado por el turismo masivo. Una carta de pescados y arroces, una vista que te deja el alma en paz, un equipo simpático y cabal te ofrece lo mejor del mar a un precio muy razonable y unas hierbas hechas por ellos en las que se han mezclado sabiamente el tomillo, las hojas de limón, la frígola y algunas otras, secreto de la casa. Caminamos por esa playa inmensa sin hamacas, casi sin restaurantes ni locales con música y ambiente. Nada que ver con Illetes, es como haber aterrizado en otro planeta. La arena tan blanca, las olas que rompen suavemente en la orilla, dunas y vegetación que forman un paisaje diferente. Mediterráneo, pero menos. O más, según se mire.

playa de Migjorn, formentera

La hermosa y larga playa de Migjorn.

Andando por la arena, llegamos a la otra punta de Migjorn, más de cinco kilómetros para ejercitar tobillos, glúteos y pantorrillas. Hasta la playa de S’Arenal, que en verano es la preferida de las familias y de las pandas de amigos que se sientan a devorar frutos del mar en el restaurante y toman mojitos viendo caer el sol en un chiringuito pequeño y encantador, hecho con tablones de madera descolorida. La buena vida en estado puro. Hemos hecho la ruta, la número 21, o eso creía. Porque aún nos queda la vuelta, por la carretera que va desde La Mola, donde queda demostrado que no estoy en forma. Mis acompañantes bajan el ritmo para no dejarme en evidencia.

Así vamos dejando atrás el Gecko Beach Club, un hotel de cinco estrellas que adoro y en el que hoy no podré tumbarme en modo chillout con una copa en la mano y un libro en la otra. Tampoco me dejan entrar en el Blue Bar, en Las Banderas, en Sa Fragata, todos con fama de buena música y ambiente cool. Formentera es una isla tranquila, pero también hay lugares donde bailar, tomar unas copas y dejarse llevar por la música.

Un buen lugar para reponer fuerzas tras una ruta.

Un buen lugar para reponer fuerzas tras una ruta.

Tampoco acceden a mi petición de reservar mesa en el Restaurante Vogamarí, famoso por sus arroces. ¿El motivo de tanta presión? Hay que volver a Sant Ferran y de allí enfilar hacia el puerto de La Savina, coger unas bicis y un mapa que nos llevará por el Estany des Peix y el Estany Pudent por las salinas de Formentera hasta la playa de Illetes, viendo flamencos rosas, restaurantes ya legendarios y a lo lejos, recortado en el horizonte, Es Vedrá, ese peñón emblemático y hermético que si bien es de Ibiza, desde aquí parece envuelto en un halo mágico. Pero ese es otro camino, otra historia. Ahora puedo decir que hay 31 rutas, 31 buenas razones para hacer de Formentera tu sueño mediterráneo.

Textos adaptados de Sandra del Río, para Conde Nast Traveler

Formentera prohibirá la entrada a los murcianos

Formentera prohibirá la entrada a los murcianos

La sobrepoblación que ha experimentado la isla de Formentera en las últimas décadas está próxima a llegar a su fin. Así lo decretó el Consell de Formentera en su último pleno tomando una drástica medida. En una decisión inédita hasta la fecha, desde mayo hasta septiembre de 2017 se prohibirá la entrada de todos los ciudadanos españoles a la isla, excepto contadas excepciones. Los únicos españoles que podrán ir a Formentera sin ningún tipo de limitación serán los residentes en las Islas Baleares, familiares directos de residentes en la isla y los trabajadores con un contrato que justifique su entrada en la isla, además de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

La medida busca minimizar los problemas que sufre Formentera en temporada alta. Cada verano la isla soporta infinidad de dificultades derivadas de la sobrepoblación insulas: cortes de electricidad, alta saturación en las playas, subidas agresivas del alquiler de apartamentos y agua de mala calidad debido a la falta de ampliación de la desalinizadora de Es Ca Marí. El Consell de Formentera estima que con esta norma el consumo eléctrico se reducirá un 20% pero califica de ‘incalculable’ los beneficios intagibles de la reducción del turismo. Esta prohibición supone un tajante no al turismo nacional.

Una playa masificada de la isla.

Una playa masificada de la isla.

Lo cierto es que Formentera ya lleva arrastrando desde hace tiempo el problema de ‘estar de moda’. Hace unos años ya limitó la entrada a Illetes y comenzó a cobrar por entrar al Parque Natural donde se encuentra. Sin embargo, la inclusión de esta playa entre las mejores del mundo en prestigiosos rankings han motivado que la isla empiece a morir de éxito.

El problema de los ‘murcianos’

En Ibiza y Formentera se conoce como murcianus a todos los llegados desde la Península Ibérica. El origen de esta expresión data de principios de los años 1960, cuando con el inicio del boom turístico emigraron a las Islas Pitiusas muchos trabajadores provenientes de la Región de Murcia. Por extensión, en la actualidad se llama murcianos a todos los peninsulares, sin distinguir su origen.

El Consell ha explicado que la limitación de la entrada de los ‘ciudadanos españoles no nacidos en las Islas Baleares’ se debe a cuestiones de ‘responsabilidad política y gestión del territorio’. Se pretende que esta medida conlleve una mayor sostenibilidad del entorno e incluso se asegura que los beneficios turísticos se incrementarán. El portavoz insular también hizo hincapie en un estudio que aseguraba los problemas que acarrea el turismo nacional: ‘el turista español tiene un presupuesto 39% menor que el turista del norte de Europa. Además, se añaden otros problemas difícilmente cuantificables como lo mucho que ensucian y contaminan el medio ambiente, y los problemas de ruido que ocasionan por la noche’. Formentera ya ha entrado en contacto con otras localidades para promocionar otros destinos turísticos y desviar su turismo nacional, entre los que se encuentran la isla de Menorca, Chipiona, Los Narejos y Javalí Nuevo (curiosamente, estos dos últimos pertenecen a la Región de Murcia).

prohibida-entrada-murciano

Los datos de un problema insostenible

Formentera ha multiplicado su población en pocos años. La isla ha padecido un abandono institucional durante el siglo XX y desde el año 2000 ha empezado a sufrir las consecuencias de agresivas campañas turísticas, especialmente por visitantes llegados de Italia. Formentera ha pasado de tener 5.353 habitantes censados en 1996 a 11.545 habitantes en 2014. Esto supone que el aumento poblacional de la isla ha sido del 113,53 % ¡en tan solo 18 años!

Gráfico mostrando el espectacular ascenso de censados en Formentera

Gráfico mostrando el espectacular ascenso de censados en Formentera. Fuente: Instituto Nacional de Estadística

A los censados en la isla, se debe añadir la población flotante que en los meses de verano puede llegar a triplicarse. El Consell ha anunciado que la limitación a la entrada de población se realizará a través de los ferrys que cubren el trayecto entre las Pitiusas. De momento, en 2017 no se restringirá el acceso para embarcaciones privadas.

NOTA: Este artículo fue publicado el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes ¡Disculpa la broma!

¿Dónde comer en Formentera? Los mejores restaurantes

¿Dónde comer en Formentera? Los mejores restaurantes

Formentera tiene muchos más atractivos que sus playas, sus pueblos, los mercadillos y su fascinante naturaleza. La Gastronomía también juega un papel importante a la hora de disfrutar de la isla. Formentera presume de un buen número de restaurantes que merecen la pena.

A continuación, ofrecemos un listado de los mejores restaurantes de la isla. Si te estás preguntando dónde comer en Formentera, cualquiera de los siguientes locales es una apuesta segura. Por cierto, si piensas comer en algunos de ellos en temporada turística, te aconsejamos llamar para reservar mesa.

Sa Platgeta

Cocina Mediterránea. La oferta de pescados y mariscos frescos es la estrella de la carta, además de los suculentos arroces, entre los que destaca el arroz negro, cocinado con tinta de calamar. Ningún viajero debe marcharse de la isla sin probar la ensalada payesa y la langosta o el bogavante al ajillo, también llamado al estilo de Formentera, que se fríe ligeramente con patatas, ajos y alguna guindilla (puede solicitarse más o menos picante, según el gusto). Después de comer, nada mejor que una copita de licor de hierbas elaborado en la casa. ( 971 187 614; Platja de Mitjorn, km 6; principales 10-24 €; abr-jun y sep 12.30-24.00 sa y 12.30-16.00 do).

Es difícil no sentirse atraído por las aguas cristalinas de Formentera

Es difícil no sentirse atraído por las aguas cristalinas de Formentera

Can Dani

Cocina Mediterránea. Una apuesta por lo que ellos denominan la “cocina de raíz”, basada en el producto autóctono, fresco y de temporada. El menú de degustación resulta una opción muy recomendable. Entre las propuestas de la carta, la ensalada de pulpo asado es uno de sus platos estrella y una excelente opción para abrir el apetito. La carta de vinos está diseñada con esmero y los camareros saben recomendar qué caldo marida mejor con la comanda. La terraza es espectacular, por su tranquilidad, su ambiente y su frescura, muy cotizada en verano. ( 971 328 505; ctra. de la Mola, km 8,5; abr-sep 20.30-24.00 lu-do; oct-mar 20.00-24.00 ju-vi, 12.30-24.00 sa y 12.30-16.00 do)

Es Mirador

Cocina Mediterránea. Situado a medio camino en el ascenso a La Mola, la terraza de Es Mirador ofrece unas vistas inmejorables de casi todo el perfil de la isla, por lo que es recomendable llamar con tiempo para reservar mesa en primera línea. En los días claros, no solo puede divisarse la parte llana de Formentera sino también su isla vecina, Ibiza. Los arroces y el pescado fresco son las estrellas de la carta. Para finalizar, unas hierbas con hielo y un trocito de pa de figa, un sabroso dulce elaborado en la isla con higos y frutos secos. ( 971 327 037; ctra. de la Mola, km 14,3; may-oct 13.00-16.00 y 19.30-23.30 lu-do)

Es Caló

Cocina Mediterránea. A los pies de la cuesta que desemboca en La Mola se encuentra Es Caló de Sant Agustí, que encierra un pequeño y pintoresco puerto natural de pescadores. Su costa, eminentemente rocosa, es un imán para los amantes del buceo. El restaurante homónimo ofrece una terraza abocada al mar con unas vistas inmejorables. En el menú destaca la langosta frita con huevos payeses, los excelentes arroces y el gallo de San Pedro encebollado. ( 971 327 311; c. Vicari Joan Marí, 14; Es Caló de Sant Agustí; principales 10,50-44 €; may-oct 13.00-16.00 y 20.00-23.00 lu-do)

Playa de Es Caló: poca gente, arena blanca y un azul precioso

Playa de Es Caló: poca gente, arena blanca y un azul precioso

Can Carlos

Cocina Mediterránea e italiana. Saliendo de Sant Francesc rumbo al Cap de Barbaria se encuentra una de las terrazas con mejor decoración y ambiente de Formentera. Aquí se pueden degustar platos de inspiración italiana, como sus deliciosas pastas con gambas o con atún fresco, así como los pescados cocinados al horno. Los postres también son dignos de dejar un hueco en el estómago, sobre todo la crème brûlée. El único inconveniente son los precios, que no se corresponden con las raciones y que se desbordan en la carta de vinos. ( 971 321 874; Afores, s/n; Sant Francesc Xavier; principales 25-45 €; may-oct 20.30-1.00 lu-do)

Pizza Pazza

Cocina Italiana. La gran afluencia de turismo italiano ha facilitado que en Formentera haya una gran oferta de restaurantes de este tipo, como este establecimiento, que resulta una opción económica y sabrosa para saciar el apetito. Ofrece desde 1988 un surtido de pizzas muy variado, con ingredientes caseros y con el sabor tan característico que les otorga el horno de leña. Solo sirven cenas y suele formarse cola en horas punta. ( 971 328 434; c. Espalmador, 46; Es Pujols; principales 10-15 €; may-oct 19.30-24.00 lu-do)

Estos paisajes invitan a relajarse en la mesa

Estos paisajes invitan a relajarse en la mesa

Es Cap

Cocina Mediterránea. Tiene una de las cartas más variadas y con más calidad de Formentera. Los arroces, pescados y mariscos son su especialidad, entre los que destacan el arroz caldoso de bogavante y el gallo de San Pedro frito con cebolla, una delicia local imprescindible. Se puede empezar con una ensalada payesa, elaborada con vegetales frescos de la isla y peix sec, y como colofón, un postre que hará las delicias de los más golosos, la tarta de higos. El servicio es inmejorable, acorde con el agradable ambiente del local. ( 971 322 104; ctra. de Cap de Barbaria, cruce de Cala Saona; Sant Francesc Xavier; principales 15-30 €; abr-oct 13.00-15.30 y 20.00-24.00 lu-do, nov-mar 13.00-15.30 y 20.00-23.00 lu-do)

Oya

Cocina Italiana. La terraza de este restaurante italiano es una de las más pintorescas de Sant Francesc, gracias a su decoración vintage repleta de detalles cuidados, como las teteras colgadas del techo que iluminan las mesas. Ofrecen suculentos desayunos, endulzados con alguna de sus pastas y tartas de elaboración casera. Pero las crujientes pizzas que salen del horno de leña son el reclamo indiscutible de su carta. En el interior del local, además, se encuentra una pequeña tienda con prendas de vestir y accesorios. ( 971 322 837; c. Isidor Macabich, 7; Sant Francesc Xavier; pizzas 12-18 €; may-oct 9.00-24.00 lu-do)

Bon profit!

¿Qué ver en Formentera?

¿Qué ver en Formentera?

Formentera puede presumir, y con razón, de tener algunas de las mejores playas del mundo. Sin embargo, su oferta no se reduce únicamente a su costa, ya que en el interior de la isla encontramos lugares de interés que bien merecen una visita. Te presentamos los sitios qué ver en Formentera durante tus próximas vacaciones.

Se recomienda visitar estos lugares a primera o última hora del día, para huir del calor, especialmente en los meses más calurosos. Si quieres saber más actividades para realizar en la isla, puedes echar un ojo a esta guía de qué hacer un fin de semana en Formentera.

Faro del Cap de Barbaria

Levantado en el punto más meridional de Formentera, el Cap de Barbaria ofrece al viajero un paisaje árido y sobrecogedor, casi lunar. Al caer la noche, decenas de viajeros se dan cita en este lugar para aplaudir la puesta de sol. Se presume que el nombre del cabo viene dado por su cercanía a las costas africanas, también conocidas como costas bárbaras, que pueden divisarse en los días claros. La superficie anexa al faro está repleta de cuevas, en las que no es recomendable adentrarse si no se cuenta con un fino sentido de la orientación. Sin duda, uno de los puntos que no puedes dejar de ver en Formentera. ( Punto final de la ctra. de Sant Francesc Xavier al Cap de Barbaria).

El faro de Cap de Barbaria, con algunas bicicletas a sus pies.

El faro de Cap de Barbaria, con algunas bicicletas a sus pies.

Sala Municipal de Exposiciones

En el centro de Sant Francesc Xavier, junto a la iglesia, se encuentra la Sala Municipal de Exposiciones. El edificio merece por sí solo una visita, ya que esta pequeña construcción albergó el Ayuntamiento hasta mediados del s. xx. En su interior, en el que destaca el antiguo suelo ajedrezado, muestras de fotografía, pintura, escultura, arquitectura y artesanía de artistas locales e internacionales llenan el espacio de forma ininterrumpida. ( 971 321 275; pl. Sa Constitució; Sant Francesc Xavier; 11.00-14.00 lu-vi; gratis)

Faro del Cap de la Mola

La costa oriental de Formentera concluye en el Cap de la Mola, donde luce un faro desde 1861, y en cuyo terreno rocoso abundan las lagartijas. En su siglo y medio de historia, este enclave ha atesorado decenas de anécdotas, reales y legendarias, como la que atestigua el monumento dedicado a Julio Verne a los pies del faro. Se cuenta que el autor francés se inspiró en la isla y en este lugar en concreto para escribir la novela de aventuras Héctor Servadac. En la actualidad este enclave sigue sobrecogiendo a los visitantes.

Torre del Pi des Català

Esta antigua torre de defensa se encuentra a 230 m de la costa meridional de Formentera, también llamada de Migjorn, se alza esta torre de defensa, de 23 m de altura. Se trata de una de las 14 construcciones circulares que se levantaron en las Pitiusas entre los ss. XVI y XVIII para vigilar la entrada de naves hostiles, sobre todo las de los piratas que poblaban el Mediterráneo. Esta torre data de 1763, y su entorno privilegiado sobre un promontorio rocoso rodeado de sotobosque la convierte en una atalaya extraordinaria para la vigilancia del litoral sur de la isla. (ctra. de La Savina a La Mola, km 8,5)

Formentera es un destino perfecto para ir con amigos

Formentera es un destino perfecto para ir con amigos

Ca na Costa, Sepulcro megalítico

Con 4000 años de historia, este sepulcro megalítico sigue encerrando un sinfín de interrogantes. Estos restos arqueológicos sugieren que se trata de una construcción funeraria de carácter religioso y demuestran que Formentera estuvo poblada entre los años 1900 y 1600 a.C. Consta de un corredor de acceso, una cámara principal que se empleaba como sepulcro, y un anillo de contención, alrededor del cual se dispone otro círculo de losas simétricas y dispuestas de forma radial, que le han valido el nombre de Es Rellotge por su disposición similar a la de un reloj de sol. Tras examinar los restos humanos exhumados del sepulcro, los arqueólogos descubrieron que uno de los hombres que fue enterrado allí medía alrededor de 1,90 m. (ctra. de La Savina a Es Pujols)

Molí Vell de la Mola

Los fuertes vientos que soplan en Formentera la convirtieron en una isla dedicada al cultivo de cereales, un enorme granero en el Mediterráneo del que esta sencilla construcción es una evidencia. Se trata de un molino harinero cuyas aspas giran desde 1778 sobre un pequeño promontorio al sur de la carretera que lleva del Pilar de la Mola hasta el faro. Tras su restauración, el molino merece una visita y no solo para apreciar su aspecto exterior, sino también su curiosa estructura interior. Aconsejamos su visita, ya que es un lugar poco conocido pero pocos de los que acuden a ver este molino se quedan sin un buen recuerdo de Formentera. Como curiosidad, este molino fue imagen de portada de un disco de Pink Floyd. (El Pilar de la Mola; may-oct 9.30-13.30 ma-sa)

Estany d’es Peix

Con forma de lágrima y una superficie de 1 kilómetro cuadrado, esta laguna siempre está salpicada de embarcaciones de pequeño calado, como los tradicionales llaüts, que faenan en la zona o amarran ahí cuando no están en alta mar. Linda al norte con el mar, del que la separa una cornisa dunar que mantiene un paso abierto de unos 50 m, por lo que esta laguna es de agua salada. Su nombre proviene de lo productivas que son sus aguas. La puesta de sol reflejada en su superficie es uno de los espectáculos más bellos de la isla. (ctra. de La Savina a la Mola, km 0,1)

La leyenda del Estany Pudent

El Estany Pudent, una enorme laguna espejada que luce tierra adentro, tiene 3,5 kilómetros cuadrados de extensión y una profundidad máxima que no rebasa los 4 m. En sus inicios contenía agua dulce y estaba cerrado al mar, lo que provocaba un intenso hedor (de ahí el nombre de pudent, que significa “maloliente”) y lo convertía en un foco de irradiación de enfermedades. Para erradicar ambos problemas, en el s. XVIII se abrió el canal de Sa Sèquia, que lo comunica con el mar. A partir de ese momento, el agua de la laguna se salinizó y es habitual ver en sus orillas nubes de espuma de sal, que se forman por la evaporación del agua en los lugares menos profundos. Sus primeros habitantes fueron los flamencos, pero ahora anidan colonias de otras especies de aves acuáticas como los vistosos zampullines cuellinegros. Otros pobladores mucho menos amables fueron los hidroaviones de la base que estableció en 1936 el ejército franquista y que no fue desmantelada hasta 1953.

Más extenso que sus dimensiones geográficas es su alcance mítico, ya que el Estany Pudent, a pesar de su indiscutible belleza, es un enclave unido a una leyenda maldita, según la cual hubo un día en que estos terrenos no estaba inundados y eran propiedad de una viuda acaudalada. Eran tierras ricas, fértiles, coronadas por una lujosa hacienda en la que vivía la propietaria junto a sus dos hijas, dos arpías comidas por la envidia. Cuando la madre falleció, legó a las dos sus propiedades a partes iguales, algo que desató una guerra sin tregua entre ambas. Tan grande era su odio, que una noche ambas se maldijeron con las peores palabras que podían pronunciarse dos hermanas. Por la mañana, al romper el alba se escuchó un bramido sobrehumano: una ola colosal, negra como el abismo, avanzó desde el mar y anegó las tierras de la viuda, la hacienda y a las dos pérfidas. Los únicos testigos de este episodio, que aún hoy sobreviven amparados en la quietud de la laguna, son las ruinas de la casa donde murieron ahogadas las dos hermanas, de los que en los días claros se puede ver una larga columna de piedra que acaricia la superficie del agua sin atreverse a perturbarla.

Camí de sa Pujada

Si hay una cosa que ver en Formentera es, precisamente la propia isla. El camino romano comienza en es Caló de Sant Agustí y finaliza en el pueblo situado a más altura de la isla: El Pilar de la Mola. Durante el camino podrás observar las mejores vistas de toda la isla desde una altura cercana a los 150 metros. Se trata de un recorrido empedrado de unos 5 kilómetros que, debido a su fuerte pendiente, puede ser una excelente excursión. Las vistas de los acantilados y las impresionantes vistas son los mayores alicientes para recorrer este antiguo camino.

¿Cómo sobrevivir si caes al mar?

¿Cómo sobrevivir si caes al mar?

Imagina que estás navegando y se te ocurre asomarte a la barandilla del barco para ver el mar. Pero eres torpe, resbalas y te caes al agua fría. Nadie te ha visto y estás solo ¿Cómo sobrevivir en el mar helado?

Lo descrito anteriormente es un caso muy exagerado y el 99’99% no necesitarán el siguiente texto. A pesar de que el Mediterráneo es un mar que no soporta temperaturas extremadamente frías, pasar unas horas en el agua puede tener consecuencias trágicas. Si en el futuro perteneces a ese 0,01% que caerá al mar, correrás el riesgo de morir por hipotermia o ahogado.

Si no encuentras un trozo de madera suficientemente grande para dos personas, sigue los siguientes consejos. Fuente: Titanic

Si no encuentras un trozo de madera suficientemente grande para dos personas, sigue los siguientes consejos. Fuente: Titanic

La OMI ha publicado una Guía para la Supervivencia en Aguas Frías cuya finalidad es examinar los riesgos de la exposición al frío que pueden poner en peligro la vida y dar consejos sobre cómo evitar o reducir al mínimo esos riesgos. Comprender a fondo la información que se da puede algún día salvar la vida de una persona.

¿Es posible sobrevivir en aguas heladas?

El hundimiento del Titanic en 1912 fue un ejemplo trágico de los efectos de la inmersión en aguas frías. En parte por falta de indumentaria protectora, equipo de flotación adecuado y conocimiento de las medidas de supervivencia, ninguna de las 1.489 personas sumergidas en aquellas aguas a 0 ºC estaba viva cuando los buques de salvamento llegaron al lugar una hora y cincuenta minutos después del hundimiento. Podrían haberse salvado muchas vidas si los supervivientes hubieran sabido algo más de cómo afrontar el agua fría, casi todos los ocupantes de los botes salvavidas estaban vivos. En resumen: Rose sobrevivió en la película, pero en la vida real no.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Armada del Reino Unido por sí sola perdió unos 45.000 hombres en la mar, de los que alrededor de 30.000 perecieron ahogados o por hipotermia. Muchos se ahogaron por haber quedado paralizados por el frío. Aún hoy la situación es análoga.

Trucos para sobrevivir en agua helada

Importa percatarse de que no estamos indefensos para salvarnos por nuestros propios medios en aguas frías. La pérdida de calor corporal es un proceso gradual y está demostrado que en aguas tranquilas a 5 ºC una persona normalmente vestida tiene sólo el 50 % de probabilidades de sobrevivir una hora. Técnicas sencillas de supervivencia pueden prolongar este tiempo, sobre todo si la persona lleva chaleco salvavidas.

Me he caído al agua ¿Qué hago?

Una persona puede encontrarse en el agua por haber saltado de su barco que ha tenido que abandonar, o bien, porque se ha caído por la borda y el barco se ha alejado. En el primer caso se supone que lleva el salvavidas puesto y en el segundo lo más probable es que no.

La primera reacción de un hombre en el agua es el shock debido al frío, el miedo y la desesperación. Deberá chillar para que le oigan los del barco, pero cuando vea que no le pueden oír, es conveniente ahorrar fuerzas.

Si el náufrago no lleva salvavidas permanecerá lo más vertical posible con movimientos de las piernas y brazos, pero sin hacer grandes esfuerzos que obliguen a una pérdida de calor, excepto para alejarse de las hélices del barco, coger un salvavidas que le han echado o para llegar a tierra cuando la distancia es corta. Si la temperatura del aire no es fría se puede quedar horizontalmente inmóvil en la superficie.

Cuando el náufrago está mucho tiempo en el agua es muy probable que tenga fuertes calambres que le provocarán dolores debido a la mala circulación en las extremidades; para evitarlos es conveniente hacer flexiones de dedos, codos y rodillas para activar la circulación de la sangre.

La Posición Help

Posición HELP en grupo para retener el calor ante el riesgo de hipotermia.

Posición HELP en grupo para retener el calor ante el riesgo de hipotermia.

La Posición Help (por sus siglas en inglés Heat Escaping Lessening Position) intenta perder el mínimo calor posible. Siempre que estemos equipados con un chaleco, debemos encoger las piernas y poner los brazos sobre el pecho. En esta posición fetal mantendremos mejor nuestra temperatura y además obtendrás la posición de equilibrio para flotar sin esfuerzo.

El calor humano, el mejor aliado

Si estás con alguien más, intenta juntarte. De esta forma, es más fácil mantener el calor en grupo, tal como se observa en la imagen superior.

Otras estrategias

No nades si no tienes un objetivo. Si te encuentras en alta mar y no hay ningún objeto al que agarrarse, no tiene sentido nadar, ya que se trata de una pérdida de calor y fuerzas.

El mejor consejo para estos casos es intentar evitar encontrarte en esta situación. A pesar de que entre Ibiza y Formentera se han producido algunos accidentes destacados, sabes que en nuestros ferrys siempre irás cómodamente sentado y llegarás en apenas media hora a tu destino preferido.

Naufragios y Accidentes entre Ibiza y Formentera

Naufragios y Accidentes entre Ibiza y Formentera

El trayecto en barco entre las Islas Pitiusas es una de las rutas más famosas del Mediterráneo. Desde el siglo XX, y más aún con el aumento del turismo, han sido decenas las embarcaciones que se han encargado de cruzar el estrecho de Es Freus (puedes ver un listado de los barcos aquí).

Afortunadamente, podemos decir que el número de accidentes de barco entre las Islas Pitiusas ha sido relativamente bajo teniendo en cuenta la gran afluencia de esta ruta. Sin embargo, los accidentes entre Ibiza y Formentera siempre han sido recordados. Repasamos algunos de los principales y más recordados accidentes marítimos en aguas pitiusas:

Maverick Dos encallado en Sa Torreta

Espectacular imagen del Maverick Dos sobre Sa Torreta

Espectacular imagen del Maverick Dos sobre Sa Torreta. Imagen: EFE

Estas fotografías de febrero de 2012 son las más espectaculares de los últimos años. Posiblemente recuerdas la impactante estampa de esta embarcación encallada sobre el islote de Sa Torreta, junto a Espalmador (en el estrecho que separa Ibiza y Formentera). La noticia saltó al plano nacional, debido a lo curioso de la imagen. Afortunadamente, no hubo que lamentar daños personales: de los 21 pasajeros únicamente uno resultó herido leve.

A pesar de que el accidente podría haber causado muchos heridos, el barco quedó estable sobre el islote. Imagen: EFE

A pesar de que el accidente podría haber causado muchos heridos, el barco quedó estable sobre el islote. Imagen: EFE

El barco quedó totalmente fuera del agua sobre la roca y en una posición perfectamente visible tanto desde Formentera como de Ibiza. Debido al complejo salvamento de Maverick Dos, no fue hasta finales de mayo cuando se pudo retirar y enviar a reparar esta embarcación. Durante más de tres meses fue un curioso atractivo en el horizonte de las Islas Pitiusas.

De esta forma fue transportado el Maverick Dos para su reparación. Foto: Lainformacion.com

De esta forma fue transportado el Maverick Dos para su reparación. Foto: Lainformacion.com

El hundimiento del Don Pedro

En julio de 2007 se produjo una catástrofe mayor. El buque Don Pedro, de 142 metros de eslora chocó contra el islote de Es Dau Petit, provocando una brecha que ocasionaría su hundimiento en pocas horas. Prácticamente en la boca del puerto de Ibiza este gran buque encontró su final, y los siguientes diversos equipos de trabajo realizaron tareas para evitar que las fugas de combustible se propagaran.

don pedro ibiza

Ilustración de la posición actual del ‘Don Pedro’. Imagen: Ibiza Travel

En la actualidad, el ‘don Pedro’ se ha convertido en todo un atractivo: es el pecio buceable más grande de Europa, todo un reclamo para los amantes del submarinismo

Pas de N’Adolf: un naufragio que creó un topónimo

Entre Espalmador y Formentera, existe una larguísima lengua de arena. En días con la marea baja, es posible incluso cruzar de una isla a otra caminando. Sin embargo, lo habitual es que las corrientes marinas en la zona sean fuertes y en ocasiones se han producido ahogamientos en la zona. El lugar es conocido como Es Pas de s’Espalmador, Es Pas des Trucadors o simplemente Es Pas (El paso). Sin embargo, otro de los nombres que recibe este precioso lugar es Es Pas de N’Adolf.

La lengua de arena que causó el accidente del buque Adolf

La lengua de arena que causó el accidente del buque Adolf

¿Y quién era Adolf? Pues no era una persona, sino es el nombre de un barco que en 1884 tuvo la ida de acercarse hasta el norte de Formentera. Aquí la embarcación sufrió un accidente y terminó naufragando. Desde entonces, Adolf ha dado nombre a varios lugares de la zona: la playa del pas de n’Adolf del Sud, el pujolet de n’Adolf, el pas de n’Adolf del Nord, etc.

Deutchsland y el enfrentamiento con la Alemania de Hitler

En 1937, un acorazado del ejército alemán se encontraba situado en el antepuerto de Ibiza (incumpliendo los tratados internacionales). Una escuadra de aviones de la II República bombardearon el barco, confundiéndolo con el buque Canarias del bando sublevado.

Imagen del acorazado Deutschland.

Imagen del acorazado Deutschland.

El incidente causó más de 30 muertos y un buen número de heridos. Además, estuvo a punto de desembocar en la participación de la Alemania Nazi en la Guerra Civil.

Otros accidentes marítimos entre las Islas Pitiusas

El siguiente texto fue expuesto en el Ciclo de Conferencias organizado por la Asociación de Vecinos y Comerciantes del Puerto de Ibiza en Febrero-Marzo 2001 por Juan B. Costa bajo el título EL TRANSPORTE MARITIMO ENTRE LAS PITIUSAS EN EL SIGLO XX:

La siniestralidad marítima en el tráfico entre Ibiza y Formentera en el transcurso de 100 años ha sido, a mi parecer, muy baja como podemos ver a continuación:

El Vapor Manolito

Naufragio del vapor Manolito, por vía de agua, sin víctimas. Ocurrió el 15 de marzo de 1960 a la altura de Sa Guardiola, en el Espalmador. El vapor Manolito realizaba el viaje de Ibiza a Formentera, con fuerte marejada del SW, cuando un fuerte golpe de mar le desprendió el trancanil de la amura de estribor, causándole una gran vía de agua.

 

El vapor "Manolito" en el puerto de Ibiza, a pocos metros del monumento a los Corsarios. Años 1956-57 aprox. Foto: archivo Nuria Costa

El vapor “Manolito” en el puerto de Ibiza, a pocos metros del monumento a los Corsarios. Años 1956-57 aprox.
Foto: archivo Nuria Costa

Afortunadamente el Patrón tuvo tiempo de remontar el acantilado de Sa Guardiola y decidió varar el barco dentro de la ensenada de s’Alga, al sur del Espalmador. A bordo llevaba 19 pasajeros y 5 tripulantes. La balandra Ciudad de Formentera salió de La Savina en su auxilio recogiendo a los pasajeros y los llevó a puerto. La tripulación permaneció a bordo toda la noche poniendo a salvo todo lo salvable. Fue una noche muy larga. No hubo víctimas personales.

El Illa de Formentera en Ses Gorrinetes

En 1986 se produjo la varada del Illa de Formentera en los bajos de Ses Gorrinetes, en el Espalmador. Era de noche, con buen tiempo y cubría el trayecto Formentera-Ibiza. Los 80 niños que se encontraban a bordo fueron transbordados y llegaron al Ibiza sanos y salvos. El accidente ocurrió porque el patrón, que era nuevo en el lugar, al salir de La Savina puso rumbo al faro d’En Pou, en el Espalmador, ya que éste es visible por encima de la isla y, al ser de noche, se dirigió directamente a tierra. El accidente dejó patente que era necesario construir una baliza en el islote de Castaví, cosa que se consiguió en un tiempo récord.

Punta Pedrera

1987. Colisión del ferry Punta Pedrera contra la torre-baliza de los Freus, sin víctimas.

Accidente entre dos catamaranes es S’Esponja

1991. Colisión entre dos catamaranes de alta velocidad entre el Rápido de Menorca y el Rápido de Formentera a la altura del islote de la Esponja, con ligeros daños personales.

Tal vez se trate del accidente más indignante  que haya ocurrido en Es Freus. La colisión de los dos catamaranes se produjo el día 28 de julio de 1991, a la altura del islote de La Esponja, navegando de vuelta encontrada y a 22 nudos de velocidad, sin que los Capitanes pudieran justificar delante del Juez la serie de maniobras que condujeron a su aproximación y las que deberían haber hecho para evitar el abordaje. Era una tarde soleada de verano.

Hidrofoil Tiburón en el Puerto de Formentera

1992. Varada del hidrofoil Tiburón en la bocada del puerto de La Savina el día 27 de diciembre, no hubo víctimas.

La talasofobia es el miedo a navegar, causado por naufragios o experiencias traumáticas. No te preocupes, nuestra compañía es segura y los viajes a Formentera son toda una experiencia agradable.

¡Esperamos que la lectura de los accidentes mencionados no te haya desanimado a visitar la isla de Formentera con nosotros!

El transporte en barco entre Ibiza y Formentera en el siglo XX

El transporte en barco entre Ibiza y Formentera en el siglo XX

Pero creo que es bueno recordar el camino andado en un siglo con las cosas buenas y malas que nos han ocurrido y que muchas aun siguen en nuestro recuerdo. En este pasado siglo XX es bueno recordar que las comunicaciones marítimas entre Ibiza y Formentera han ido desde la pequeña embarcación de vela y remo a los hidrofoils y catamaranes de alta velocidad, pero el camino ha sido largo y penoso, tanto por la deficiente economía de Formentera como por el abandono por parte del Estado, en todos los regímenes políticos que hemos tenido, en cuanto a ayudas en el transporte marítimo.

Formentera, al ser un municipio de Ibiza, siempre ha necesitado trasladarse a la isla mayor, pero si nos remontamos a principio de siglo, nos daremos cuenta que la Pitiusa Menor era una islita poblada por hombres viejos, mujeres y niños, ya que los hombres con edad de trabajar, o sea, a partir de los 15 años emigraban a América. Los habitantes que quedaban vivían de los productos de la tierra y de la mar y había gente que a los 20 años no había ido una sola vez a Ibiza. Por otra parte, los ibicencos no tenían ninguna necesidad de ir a Formentera y, de hecho, aun queda gente en Ibiza que nunca ha estado en Formentera.

La Joven Dolores antes de comenzar un trayecto entre Formentera e Ibiza. Foto: sargantaniua.blogspot.com

La Joven Dolores antes de comenzar un trayecto entre Formentera e Ibiza. Foto: sargantaniua.blogspot.com

Mi abuela nos contaba de pequeños, que cuando iba a Ibiza la gente le preguntaba si era de Formentera o de La Mola. Esto se comprende porque desde la escollera del puerto de Ibiza, en un día claro, se ven dos promontorios separados por un brazo de mar que coincide con la zona baja de Es Caló y Ses Clotades. Sin embargo, las comunicaciones marítimas entre Formentera e Ibiza y viceversa, según narra Don Joan Marí Cardona en su libro Documents i paisatges, en 1760 ya había el llaüt des petró Noguera que hacía viajes entre las islas y que el Archiduque Luis Salvador en su visita a Formentera en 1867 dijo que había tres puertos desde los cuales Formentera se comunicaba con Ibiza:

  • Es Caló, muy peligroso y difícil
  • La Savina (ocasionalmente Es Pujols). Era el puerto preferido durante el verano
  • Estany des Peix, el puerto preferido en invierno

Según cuenta Víctor Navarro en su libro Costumbres en las Pitiusas (1901), dice que “las comunicaciones con Ibiza, punto el más frecuentado por los formenterenses se hace por medio de unos cuantos faluchos tripulados por un patrón y cuatro marineros. Los vecinos de aquella isla suelen estar igualados con los patrones y por 12, 14 ó 20 reales al año, tienen derecho de pasaje toda la familia y de que les lleven y traigan encargos de poco volumen y poco peso. También queda obligado el patrón, en virtud de la iguala, a ir en busca del médico y de medicinas si algún parroquiano enfermo le da el raro capricho de llamarlo o de utilizarlas. Pero los que no están igualados, el pasaje cuesta 50 céntimos. En estos mismos faluchos se transporta toda clase de géneros, incluso la sal, grava y ganado. El viaje en estos barcos no es casi nunca seguro en cuanto al momento de la partida o de la llegada, pues en invierno, a poca marejada que haya se hace inabordable la costa de Formentera y se cierran sus puertos; y en verano, puesto que la mar está llana, suelen provenir unas calmas que hacen imposible la travesía si no es a remo. De manera que una distancia de unas 11 millas, con viento favorable se recorre en 2 horas más o menos, ha habido veces que no se ha atravesado en menos de 15 horas”.

La duración de la travesía puede parecer exagerada, pero nuestro amigo Joan Tur Ramis, que tiene “una pierna de Formentera”, me ha contado que siendo niño una vez tardó 11 horas. Podemos leer en la Guía del Turista, de Arturo Pérez Cabrero (1909) que dice: “Para ir a Formentera conviene hacer el viaje en el vaporcito Constante, un martes o un jueves, pues los domingos hace escala en los faros y se pierde todo el día en el viaje. Se sale a las 8 y se llega entre las 10 y las 11. Se suelen emplear las 3 horas que está el vaporcito en La Savina, subiendo al caserío de San Francisco para comer y después de examinar el panorama, se regresa por el mismo camino. A las 5 de la tarde fondea en el puerto de Ibiza. El precio del pasaje es de 1,5 pesetas la ida y la vuelta”.

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Relación de navieras y embarcaciones que han cubierto la línea entre Ibiza y Formentera, o viceversa, desde 1878 a 2000.

Línea Es Caló-Ibiza:

  • 1884. Llaüt San Agustín, construido en 1862, eslora 9,90 m. Armador: Vicente Maians Tur y Vicent Costa Maians, de Es Caló.
  • 1900. Llaüt Virgen del Pilar; Armador: Mañá.
  • 1908. Llaüt Dos Hermanos; Armador: Bartolomé torres Juan.
  • 1928. Llaüt San Jaime (Llaüt des Caló); Armador: Joan Campanitx des Caló.

Línea La Savina-Ibiza:

  • 1878. Llaüt Francisco Javier (Llaüt Verd) eslora 11 metros. Armador: Joan Serra Riera y otros, de Formentera.
  • 1885. Llaüt Joven Catalina. Eslora 12,8 m. Armador: Josep Castelló Maians y otros, de Formentera.
  • 1888. Llaüt Joven Pepito. (Llaüt den Blai), eslora 10,88 m. Armador: Josep Castelló Serra y otros, de Formentera.
  • 1898. Llaüt María (Llaüt Negre) Armador: Mariano den Corde y otros, de Formentera.
  • 1907. Vapor Constante, provisto de máquina de vapor y sustituyó al llaüt Don Hermanos. Armador: Isleña Marítima, de Palma. Su base estaba en Ibiza, hacía un viaje al día, por lo que el trayecto era Ibiza-Formentera-Ibiza. No gustó a la población de Formentera ya que si se tenían que desplazar a Ibiza, no podían regresar el mismo día.
  • 1910. Vapor Formentera, remolcador de 26,40 metros de eslora, construido en Marsella en 1907. Armador: Isleña Marítima. Sustituyó al Constante en la línea. Operó hasta 1926. 1912. Llaüt San Juan (Llaüt Nou) Armador: Toni Colomar (Paret).
  • 1918. Llaüt San José de Calasanz, eslora 17,96 m. Armador: José Muntanyana y otros. En 1927 le cambian el nombre por el de Unión.
  • 1923-32. Vapor José Calafat y Cabrera. Armador: Compañía Trasmediterránea.
  • 1925. Se constituye la compañía Unión Marítima de Formentera, S.A. que aglutina a los armadores de los llaüts Francisco Javier (Llaüt Verd), María (Llaüt Negre), Joven Catalina y Joven Pepito.
  • 1926. Balandra Cala Savina, de 25 toneladas. Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A. La embarcación vuelve a tener base en Formentera, por lo que el viaje empezaba y terminaba en Formentera. Hace la línea hasta 1950.
  • 1928. Llaüt Dolores, eslora 12,60 m. Armador: Toni Torres Torres y otros, de Ibiza. En 1942 dejó la línea.
  • 1932. La compañía Unión Marítima de Formentera, S.A. firma un contrato con la Trasmediterránea, adquiriendo la explotación de la línea.
  • 1940. Balandra Miguel Pequeño, eslora 16,64 m. Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A.
  • 1942. Balandra Ciudad de Formentera. Eslora: 14,25 m. Armador: Toni Torres Tur y posteriormente otros socios de Formentera. Estuvo en la línea hasta 1965, que fue sustituida por la Joven Dolores.
  • 1950. Vapor Manolito, eslora: 16,62 m. Armador: Joan Serra Castelló y otros, de Formentera. Navegó hasta 1960 en que naufragó.
  • 1963. Motolancha Damiana Sanz Armador: Unión Marítima de Formentera, S.A. Estuvo en servicio hasta 1967.
  • 1965. Motonave Joven Dolores, Eslora: 24,20 m. Armador: Josep Serra Ferrer y otros, de Formentera. Posteriormente pasó a Marítima de Formentera. Está en servicio de línea regular hasta 2000.
  • 1969. Motolancha Tanit. Eslora: 16,70 m. Armador: Naviera Formentera, S.A. Fue la primera embarcación que llegó a hacer la travesía en 31 minutos (en casos de traslados de enfermos a Ibiza).
  • 1969. Motolancha San Francisco. Eslora: 27 m. Armador: Naviera Formentera, S.A. Ibiza.
  • 1971. Motolancha Illa de Formentera, Eslora: 27 m. Armador: Marítima de Formentera.
  • 1976. Motonave Burlón. Eslora 23,90 m. Motolanchas Ereso, Thetys, Esmeralda, Delfín Verde y Delfín Blanco Armador: Alonso Marí Calbet. Ibiza.
  • 1985. Ferries Espalmador e Ibiza. Eslora 30,5 m. Armador: Unión Marítima de Formentera e Ibiza, S.A. (UMAFISA), de Ibiza y Formentera.
  • 1986. Motolancha La Savina. Armador: Naviera Formentera, S.A. Ibiza.
  • 1987. Ferry Punta Pedrera. Eslora: 70 m. Armador: Marítima de Formentera, S.A. Formentera.
La Joven Dolores, poco antes de ser desguazada

La Joven Dolores, poco antes de ser desguazada

Sucesivamente a partir de esta fecha y hasta final de siglo hay un afán desmesurado de participación en el tráfico entre islas, tal como demuestra la siguiente lista:

Hidrofoil Rápido de Ibiza. Catamarán Rápido de Menorca. Rápido de Formentera. Ferry Arlequín Rojo. Catamarán Sevilla 92. Armador: Flebasa Lines, en la actualidad, Balearia. Catamarán Formentera Jet. Hidrofoil Tiburón. Catamarán Ibiza Jet. Tagomago Jet. Armador: Trasmapi, de Ibiza. Motolancha Illa Pitiusa. Catamarán Aigües de Formentera. Armador: Meditarránea-Pitiusa, S.L. de Formentera.

Barcos de carga

Los que han hecho la línea sólo con carga han sido:

  • Balandra Rafael Verdera, construida en 1841 y en servicio hasta 1987.
  • Motonave Río Mandeo. ” Playa Real. Remolcador Salinas, de 1900 a 1960 remolcando las barcazas cargadas de sal La Savina a La Canal.

El traslado de enfermos de Formentera a Ibiza

Debo destacar un servicio marítimo muy peculiar. En 1975, ante la creciente problemática de las evacuaciones de enfermos y accidentados al hospital de Ibiza, el Ayuntamiento de Formentera organizó un servicio de lancha ambulancia que funcionó hasta 1997, cuando entró en servicio el helicóptero. Antes este servicio se hacía con las embarcaciones del servicio regular de pasajeros, pero la evidencia demostró que ante el creciente número de visitantes, especialmente en verano, hacía falta un servicio permanente.

Operaron dos lanchas, la primera tenía una eslora de 6 metros y estaba tripulada por patrones voluntarios de Formentera. La segunda era una lancha rápida de 10 metros, equipada para tal finalidad y tripulación asalariada. Ambas salvaron muchas vidas. Algunos viajes no tuvieron el resultado esperado, pero otros fueron generosos y al llegar a puerto contaban con un pasajero más a bordo.

Los viajes entre Ibiza y Formentera han mejorado enormemente en comodidad gracias a los nuevos ferrys

Los viajes entre Ibiza y Formentera han mejorado enormemente en comodidad gracias a los nuevos ferrys

Un barco-taxi para Formentera

Otro servicio digno de mención es que Formentera cuenta con un taxi náutico que, ante cualquier eventualidad, tanto de día como de noche, está operativo.

Las comunicaciones marítimas entre Formentera e Ibiza o viceversa, siempre han sido un problema de vital importancia para los habitantes de Formentera, pues sabido es que es obligado el desplazamiento a Ibiza para infinidad de motivos: el primero, para ir a nacer; el segundo, en busca de la salud perdida y por último y desgraciadamente, para ir a morir debidamente atendido en el hospital de Can Mises.

Realmente y a pesar del tiempo transcurrido, no se han tenido nunca en cuenta las necesidades de los formenterenses, pues si en 1909 para ir a Ibiza se debía pernoctar allí y regresar al día siguiente, ahora, casi 100 años después, no se puede ir a Barcelona y volver el mismo día sin pernoctar en Ibiza. Para no ser catastrofista diré que se ha avanzado mucho en comodidad y seguridad para los pasajeros, pues a principio de siglo, cuando hacía mal tiempo para atracar los llaüts al embarcadero, los hombres tenían que embarcar y desembarcar en La Savina con agua hasta la rodilla y las mujeres eran embarcadas y desembarcadas a hombros de los marineros.

Hoy se embarca y desembarca a pie enjuto y se dispone de aire acondicionado y televisión a bordo. En 1983 el movimiento de carga entre Ibiza y Formentera fue de 10.982 toneladas y 400.135 pasajeros. En 1985, con la entrada en servicio de los ferries Espalmador e Ibiza, se dignificó definitivamente el transporte marítimo entre las Pitiusas y se revolucionó el concepto del mismo en el comercio de mercancías. A partir de este año, el pasajero es por primera vez transportado según las normas internacionales del Convenio para la Seguridad de la Vida Humana en la Mar.

Con las instalación de este nuevo servicio marítimo, el comercio entre Ibiza y Formentera sufre una gran metamorfosis. Me explico: antes los pequeños comerciantes de Formentera contactaban con sus proveedores de Ibiza y les hacían los pedidos de los productos de consumo para vender en sus tiendas. El mayorista de Ibiza cargaba la mercancía a bordo de la Joven Dolores, a pleno sol o con lluvia, en cubierta de la embarcación. Allí había cajas de tomates, lechugas y alguna pieza de vacuno que al llegar a La Savina ya se había descongelado completamente. Pero con la llegada de los ferries, los mayoristas de Ibiza cambiaron radicalmente sus hábitos de transporte y aparecieron diariamente colas en el muelle de furgonetas cargadas con sus productos, unos congelados por medio de furgonetas refrigeradas y otros de carga variada, para distribuirlos en Formentera. Las tiendas de Formentera vieron por primera vez que a las 11 de la mañana sus mostradores estaban repletos de frutas y hortalizas frescas, yogures y carne. ¡ Ya éramos europeos !

En 1988 el número de pasajeros en el puerto de La Savina fue de 985.518, que teniendo en cuenta que el puerto de Palma este mismo año tuvo un movimiento de 832.333 pasajeros entrados y salidos en cabotaje y 70.390 pasajeros en cruceros, el pequeño y destartalado puerto de La Savina, ocupó un puesto predominante en Baleares en tráfico de pasajeros. En aquel entonces el puerto y sus instalaciones eran tercermundistas. Hemos terminado el siglo XX y el puerto de La Savina no se ha puesto a la altura de la demanda de las navieras que operan en él. Todo ha quedado pequeño y sin visos de ampliación sin acometer grandes obras, como un nuevo dique de abrigo que ya fue proyectado en la República.

Alguna de las deficiencias que padece el viajero son:

  • Falta de aparcamiento.
  • Falta de protección en los muelles contra las inclemencias del tiempo, especialmente en invierno en que los rociones de mar mojan a los viajeros al dirigirse a embarcar o al desembarcar, así como la falta de cobertizos que protejan de la lluvia.

Tampoco el puerto de Ibiza podía presumir de buena infraestructura, cuya configuración física ha originado graves pérdidas a la ciudad al no poder atracar los numerosos trasatlánticos que en aquel tiempo hubiesen recalado. En 1983 el Queen Elizabeth II no pudo atracar y a causa de ello no volvió. En 1984 el trasatlántico Canberra tuvo que fondear en rada y debido al mal estado de la mar no pudo barquear a los pasajeros a tierra. No ha vuelto. En el año 2000, según cifras de la Autoridad Portuaria, el tráfico de pasajeros entre las Pitiusas fue de 877.715 personas.

Conclusiones

  1. Como es sabido, el Estado nunca ha intervenido ni se ha molestado en declarar de interés público el servicio marítimo entre Ibiza y Formentera, único modo de comunicar a las dos islas, relegando a los habitantes como ciudadanos de tercera. Orden, con la gran paradoja que todos los contribuyentes de Formentera financian las líneas de Renfe para que el tren llegue al más recóndito pueblecito de la Península.
  2. El centralismo de Madrid hasta ahora se ha llevado todas las culpas, pero Transportes ha sido transferido al Govern Balear y, hasta la fecha, se puede decir que seguimos igual, pues si bien hay una subvención para los residentes, no se trata solamente de una ayuda económica, se trata de obligar a las navieras subvencionadas a realizar los viajes con horarios idóneos para que el viajero de Formentera pueda salir por la mañana temprano, enlazar con los aviones peninsulares, regresar a Ibiza y tener el enlace a Formentera por la noche.
    Este servicio no sólo sería beneficioso para los formenterenses, sino también para los visitantes. Los políticos quisieron demostrar que esta línea no hacía falta y que, por tanto, era ruinosa, cuando en enero-febrero de 2000 hicieron una prueba. Precisamente en estos meses es cuando la isla se queda completamente paralizada y viaja el mínimo de personas. A mi modo de ver y de la mayoría de los formenterenses, pienso que fue una de tantas maniobras políticas de cara a la galería.

CICLO DE CONFERENCIAS ORGANIZADO POR LA ASOCIACIÓN DE VECINOS Y COMERCIANTES DEL PUERTO DE IBIZA, FEBRERO-MARZO 2001 Tema: EL TRANSPORTE MARITIMO ENTRE LAS PITIUSAS EN EL SIGLO XX Ponente: Juan B. Costa

Oferta Ferry – Media maratón de Formentera

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El próximo 18 de mayo se celebra en Formentera una nueva edición de una de las carreras más esperadas por todos los atletas amantes. Correr disfrutando de los paisajes de Formentera es una experiencia inolvidable (aunque se sufran los kilómetros) y la compañía Trasmapi ha querido ayudar a los atletas a hacer un poco más fácil su viaje. ¿Cómo? Ofreciendo un 50% de descuento en el ferry de Ibiza a Formentera para todos los participantes en la Media Maratón y en la carrera de 8 kilómetros, y que puedes conseguir comprando tu pasaje en esta página.

El ferry en su ruta hacia Formentera, con el islote de Es Vedrà al fondo.

El ferry en su ruta hacia Formentera, con el islote de Es Vedrà al fondo.

Tan sólo tienes que introducir el código promocional MEDIA2016 en la plataforma de compra (justo a la izquierda de esta misma página) para obtener el descuento en el Ferry de Ibiza a Formentera, y la vuelta claro está..

El descuento también es válido para los acompañantes, por lo que todo el mundo será bienvenido a pasar un día estupendo en Formentera.

IMPORTANTE: Ante la gran afluencia de atletas y acompañantes que acudirán el mismo día a Formentera, aconsejamos comprar online el pasaje. Además del ahorro de tiempo en la cola en taquilla, confirmaremos plaza, ya que recordemos que el ferry tiene aforo limitado.

Oferta Ferry FART (Formentera All Round Trail)

Oferta Ferry FART (Formentera All Round Trail)

El próximo sábado se celebra una nueva edición de una de las pruebas de trail running más bellas de las Pitiusas: la cuarta edición de FORMENTERA ALL ROUND TRAIL. Cada año, la participación es mayor y en esta edición se espera completar el número máximo de participantes, que se ha programado en 400 corredores que recorrerán el perímetro de la isla de Formentera.

Conscientes de que la mayor parte de los corredores se desplazan desde fuera de Formentera, anunciamos un descuento del 50% en la compra de tus billetes online. La oferta no se limita a corredores, si no que se hace extensible a todos aquellos que realicen su reserva en esta web.

Para beneficiarte del descuento del 50% en tus billetes para el ferry, tan solo introduce el código de descuento en la casilla habilitada a tal efecto en el cuadro de reservas de la izquierda y elige las fechas en las que deseas viajar. Los desplazamientos se realizarán con los ferrys de la compañía Trasmapi, en apoyo del deporte y del turismo de Formentera.

Corriendo en la Playa de Ses Illetes, con la isla de Ibiza al fondo.

Corriendo en la Playa de Ses Illetes, con la isla de Ibiza al fondo.

Recuerda, introduce tu código y prepárate a disfrutar del paraíso!

Despedidas con rollos de papel en el Puerto de Ibiza

Despedidas con rollos de papel en el Puerto de Ibiza

El tiempo pasa y, algunas acciones que realizábamos hace algunos años, en la actualidad nos sorprenden. Es el caso de una tradición que se realizaba habitualmente en el Puerto de Ibiza cuando algún familiar o amigo se marchaba. Las despedidas siempre han sido odiosas, así que en la isla se ideó una costumbre divertida para estos momentos. En la actualidad, en una época donde la tecnología lo transforma todo, simplemente nos decimos adiós por WhatsApp.

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Rollos de papel en el Puerto de Ibiza Foto: Josep Maria Subirà

Era habitual que los familiares se quedaran a pie de puerto, hablando con los viajeros que ya se encontraban en el barco. Los viajeros que se encontraban a bordo, sujetaban uno de los extremo de un rollo de papel higiénico que lanzaban a su amigo, familiar o pareja, que se encontraba en tierra. Una vez el ferry se marchaba, en muchas ocasiones para no volver con la misma persona hasta mucho tiempo después, el papel iba desenrollándose hasta que finalmente se acababa. Hasta ese momento, un gran número de serpentinas blancas, cada una reflejando un lazo de amor o amistad diferente quedaba en el aire. Se trataba de una escena preciosa pero también de una bonita metáfora: el papel simbolizaba un vínculo que se mantenía, incluso una vez el barco ya no se encontraba tocando la isla de Ibiza.

Esta tradición se ha perdido en la actualidad… Afortunadamente, por que la frecuencia de ferrys que cruzan Ibiza y Formentera diariamente provocaría que una gran cantidad de papel quedase flotando en el puerto.